
Celda a celda,
el paso con timón de aire
se deshace de carcasas y máscaras,
y un dalí me maestrea el minotauro laberíntico
de repente hambriento ...
El paso,
paso de sensibilidades,
se enriquece de un arte violoncelado,
voz de casales de paz
pronunciada sin prisas ni impaciencias,
lejos de olvidos ...,
sin nada de más,
sin más de nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario